La despedida de un ícono se siente en México. El Nissan V-Drive, ese sedán que conquistó la cartera de miles de mexicanos por su precio y reconocida confiabilidad, termina su ciclo de vida. Esta despedida no es fortuita. Forma parte de un plan global de reestructuración de la marca japonesa que impacta directamente sus operaciones dentro del país.
La noticia se confirma con el cierre inminente de la Planta de Nissan en CIVAC, Morelos, programado para comienzos de 2026. Aunque la NP300 y el actual Versa trasladan su producción a las instalaciones de Aguascalientes, el V-Drive no tendrá la misma suerte. Simplemente dejará de fabricarse.
El departamento de recursos humanos de la planta notificó el fin de relaciones laborales con 869 operadores. Esta medida es consecuencia directa del término de un proyecto temporal, que incluía la fabricación del V-Drive 2024 y su posterior descontinuación. Así, el cierre progresivo de CIVAC se hace visible en su plantilla.

Este cese de operaciones en Morelos es un movimiento estratégico de Nissan, alineado con su plan global de recuperación conocido como Re:Nissan. La firma no solo reduce plantas en México. También clausuró la legendaria planta de Oppama en Japón, cerró sus estudios de diseño en Estados Unidos e incluso busca vender su equipo de fútbol.
Con un precio de 285,900 pesos en su versión MT A/C Audio, el V-Drive 2025 se posicionó como el sedán más económico de la marca, cubriendo un nicho de mercado por debajo de los 300,000 pesos. Este auto fue durante la última década uno de los más vendidos, primero como Versa y luego bajo su nombre actual. Su salida deja un hueco considerable.

Bajo el cofre encontramos un motor HR16DE de 1.6 litros con cuatro cilindros en línea, un bloque ya conocido por su durabilidad. Genera una potencia neta de 106 caballos de fuerza a 5,600 revoluciones por minuto y un torque neto de 105 libras-pie a 4,000 revoluciones por minuto. Su transmisión manual es de cinco velocidades, enviando la tracción al eje delantero, configuración orientada a la eficiencia.
Las cifras oficiales de rendimiento de este auto hablan por sí mismas. En ciudad ofrece 15.9 kilómetros por litro. En carretera, alcanza hasta 22.2 kilómetros por litro. Un tanque de combustible de 41 litros aseguraba una excelente autonomía combinada de 18.2 kilómetros por litro. Un aspecto clave de su éxito en flotillas y uso diario.
El V-Drive mide 4.4 metros de largo y 1.6 metros de ancho, tamaño que optimiza el espacio interior. En su diseño exterior destaca su carrocería sedán con defensas al color y rines de aluminio de 15 pulgadas, calzados con llantas 185/65 R15. El auto siempre mantuvo un estilo sobrio, enfocado en la funcionalidad.

En el interior, el equipamiento era justo y necesario. Cuenta con aire acondicionado, cristales y seguros eléctricos, además de un sistema de audio básico AM / FM / MP3 / AUX-IN con dos bocinas. Un detalle importante era la computadora de viaje con doble odómetro, que ofrecía datos de consumo de combustible y autonomía al conductor.
En cuanto a seguridad, cumple con los estándares necesarios, algo fundamental para el consumidor actual. Incluye bolsas de aire frontales, laterales y tipo cortina. Cuenta con frenos ABS, Distribución Electrónica de Frenado (EBD) y Asistencia de Frenado (BA). También incorpora Control Dinámico Vehicular (VDC) y Sistema de Control de Tracción (TCS).
¿Crees que el actual Nissan Versa logrará llenar el vacío dejado por el V-Drive en el segmento de sedanes accesibles?