Aunque la fiebre por los automóviles eléctricos ya se está enfriando, aún existen opciones muy interesantes que podrían ser la compra ideal para muchas personas. Una de ellas es el BYD Dolphin Mini. Aquí te contamos qué conviene y qué no de este modelo.

Un eléctrico accesible, pero con enfoque urbano
El BYD Dolphin Mini es el auto más económico de BYD y uno de los eléctricos más baratos del país, lo que lo convierte en una alternativa atractiva para quienes buscan un auto nuevo con presupuesto limitado.
Sin embargo, lo primero que debes evaluar es el uso que tendrá. Si será el único auto de la casa, quizá no sea la mejor opción debido a su enfoque citadino: sólo acomoda a cuatro pasajeros y su cajuela es de 230 litros. Además, su autonomía máxima es de 380 km, suficiente para ciudad, pero limitada para carretera.
Como auto secundario, en cambio, es una excelente herramienta de movilidad: práctico, tecnológico y muy eficiente.

Autonomía y recarga: el punto crítico
La autonomía es clave. Si viajas frecuentemente por carretera, necesitarás planear muy bien tus rutas y dependerás de la disponibilidad de cargadores. Si uno falla, existe un riesgo real de quedarte sin energía.
En ciudad, el problema disminuye, pero es altamente recomendable tener un cargador de 220V en casa o en el trabajo. Si dependes de la infraestructura pública, puede ser frustrante.
El Dolphin Mini se ofrece con dos tamaños de batería:
- 30.08 kWh
- 38.8 kWh
Ambas alimentan un motor eléctrico de 55 kW (74 hp) y permiten una velocidad máxima de 130 km/h, más que suficiente para ciudad, pero limitada para ciertos tramos de autopista.

Seguridad: ojo con la versión base
Aquí viene el punto más delicado: la versión de entrada sólo incluye 4 bolsas de aire. Para nosotros, este es un aspecto que puede ser determinante.
La buena noticia es que la versión tope sí ofrece 6 bolsas de aire, además de mejoras importantes que justifican su costo.

Equipamiento destacado
A pesar de ser un auto urbano, el BYD Dolphin Mini ofrece un equipamiento superior al de sus rivales eléctricos (como Renault Kwid E-Tech, JAC E10X y SEV E-WAN Cross). La versión base incluye:
- Control crucero
- Iluminación LED
- Rines de aluminio de 16”
- Pantalla táctil de 10.1” con rotación eléctrica
- Apple CarPlay y Android Auto
- Cámara de reversa
- Climatizador
- Vestiduras en piel sintética
- Encendido sin llave
¿Vale la pena la versión tope?
La respuesta corta: sí.
Por una diferencia de 16,000 pesos (399,800 pesos la base vs. 415,800 pesos la tope), ganas:
- Batería más grande (380 km de autonomía)
- Seis bolsas de aire
- Cámara 360°
- Cargador inalámbrico
- Asiento del conductor eléctrico
- Volante con ajuste de profundidad
- Cristal del conductor con función “one touch”
Con estas mejoras, la versión superior se vuelve la opción más recomendable.

El BYD Dolphin Mini sí conviene si lo buscas como auto urbano, como primer auto para jóvenes o como vehículo secundario. Es eficiente, tecnológico y tiene un costo operativo muy bajo.
No conviene si:
- Es tu único auto y haces viajes frecuentes en carretera
- No puedes instalar un cargador en casa
- Estás considerando la versión base por sus 4 bolsas de aire
En general, es uno de los mejores eléctricos accesibles del país, siempre y cuando se use bajo el contexto correcto.