Filtros, batería y bujías: ¿cada cuánto se deben cambiar las piezas de desgaste del auto?

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A muchos conductores les ha pasado lo mismo: van al servicio de mantenimiento y, de pronto, el asesor recomienda cambiar varias piezas que “ya están para reemplazo”. El problema es que, a simple vista, todo parece estar en buen estado.

Filtros, batería, bujías… ¿realmente es necesario cambiar todo tan seguido? Aquí te explicamos los intervalos razonables y en qué casos sí conviene hacerlo.

¿Qué son los “tres filtros” y cada cuánto se cambian?

Cuando se habla de los “tres filtros” del auto, normalmente se refiere a:

• Filtro de aire del motor
• Filtro del aire acondicionado (cabina)
• Filtro de aceite

En condiciones normales de uso, estos filtros suelen cambiarse una vez al año o cada 10,000 km.

El filtro de aire del motor funciona como una especie de “cubrebocas” para el motor. Su trabajo es evitar que polvo y partículas entren al sistema de admisión y dañen componentes internos.

El filtro del aire acondicionado protege a los ocupantes, limpiando el aire antes de que entre al habitáculo. En zonas húmedas o con mucho polvo, es recomendable reducir el intervalo y cambiarlo cada 6 meses.

Ambos filtros suelen ser económicos y fáciles de reemplazar. Muchos conductores optan por cambiarlos ellos mismos.

El filtro de aceite, en cambio, se encarga de retener impurezas metálicas y residuos que circulan con el aceite del motor. Por eso, lo ideal es cambiarlo siempre junto con el aceite, durante el servicio.

¿Cada cuánto tiempo se cambia la batería?

La vida útil de la batería depende mucho del uso del vehículo.

Si el auto se maneja todos los días y recorre distancias razonables, la batería trabaja en ciclos de carga suaves y puede durar entre 5 y 6 años sin problema.

En cambio, los autos que pasan mucho tiempo detenidos o que solo recorren trayectos muy cortos suelen agotar la batería con mayor rapidez, ya que no se recarga completamente.

Para saber si la batería ya está cerca del final de su vida útil, lo mejor es medir su voltaje durante el mantenimiento. En reposo, una batería en buen estado suele mostrar más de 12 volts.

Bujías: el intervalo depende del material

Las bujías no tienen un intervalo único de reemplazo, ya que su duración depende del material y del tipo de motor.

De forma general:

• Bujías de níquel: 20,000 a 30,000 km
• Bujías de platino simple: 40,000 a 60,000 km
• Bujías de doble platino o iridio: 60,000 a 80,000 km
• Bujías de iridio-platino: hasta 100,000 km

En motores más sofisticados, donde hay múltiples encendidos por ciclo, la vida de las bujías puede ser un poco menor.

Para la mayoría de los autos de uso diario, las bujías de iridio o iridio-platino ofrecen un buen equilibrio entre precio y durabilidad, ya que evitan reemplazos frecuentes.

El sistema de frenos también tiene piezas de desgaste

Además del motor, el sistema de frenos merece atención especial.

A partir de los 30,000 km es recomendable revisar el estado de las balatas y los discos de freno. En condiciones normales, las balatas pueden durar alrededor de 50,000 km.

En vehículos eléctricos o híbridos con regeneración de energía, este intervalo puede extenderse hasta 70,000 u 80,000 km.

Los discos de freno suelen tener una vida más larga, pero alrededor de los 100,000 km conviene evaluar su reemplazo, siempre con una inspección previa.

Conclusión

No todas las recomendaciones de reemplazo significan que una pieza esté “urgente”. Muchas veces se trata de mantenimientos preventivos.

Conocer los intervalos reales, revisar el estado de cada componente y no basarse solo en la apariencia ayuda a evitar gastos innecesarios y a mantener el auto en buen estado sin caer en excesos.

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