La próxima generación de vehículos eléctricos no solo dependerá de baterías con mayor capacidad o motores más potentes. El verdadero desafío estará en crear sistemas más eficientes, ligeros e inteligentes, y bajo esa visión Geely presentó Thunder, una nueva arquitectura de propulsión eléctrica desarrollada por su filial InfiMotion.
Con una eficiencia total de 93.8%, una reducción importante de componentes y una arquitectura electrónica más rápida, Geely Thunder representa uno de los avances tecnológicos más importantes de la marca en su estrategia global de electrificación. Esta tecnología debutará en el futuro Geely Galaxy TT, un sedán eléctrico deportivo que funcionará como escaparate de las nuevas capacidades del fabricante chino.
Menos piezas, más inteligencia: la nueva filosofía de los autos eléctricos
Uno de los principales retos de los vehículos eléctricos actuales es la complejidad de sus sistemas. Aunque eliminan muchos componentes mecánicos tradicionales, requieren una gran cantidad de módulos electrónicos, unidades de control y cableado de alto voltaje.
Para solucionar este problema, Geely desarrolló Thunder como una unidad integrada que reúne 16 elementos principales: 12 componentes de hardware y cuatro módulos de software.
Dentro de este sistema se encuentran el motor eléctrico, controlador del motor, reductor, convertidores DC/DC y OBC, unidad de distribución de energía, sistemas de gestión de batería, control electrónico del vehículo, gestión térmica y otros módulos esenciales para el funcionamiento del tren eléctrico.
Esta integración permite reducir la complejidad del vehículo, mejorar la eficiencia y facilitar el desarrollo de futuras plataformas eléctricas.

75 kg menos y más espacio: cuando la ingeniería mejora la experiencia diaria
Además del rendimiento eléctrico, Thunder también busca resolver uno de los grandes desafíos de los vehículos modernos: aprovechar mejor el espacio disponible.
Gracias a la eliminación de aproximadamente 180 componentes, Geely logró reducir 75 kilogramos de peso, disminuir 30% el cableado de alto voltaje y 15% el cableado de bajo voltaje.
El sistema está instalado dentro de una estructura fabricada en aleación de magnesio, donde se integran el motor eléctrico, el reductor y diferentes elementos estructurales.
La reducción del tamaño del conjunto permitió liberar hasta 28 litros adicionales de espacio en la cajuela, demostrando que una arquitectura eléctrica más avanzada también puede traducirse en mayor funcionalidad para los usuarios.
Arquitectura de 800 volts: la respuesta eléctrica llega a otro nivel
Otro de los puntos más importantes de Thunder es su arquitectura eléctrica de 800 volts, una tecnología que se está convirtiendo en una característica clave dentro de los vehículos eléctricos de alto desempeño.
Geely complementa este sistema con la tecnología One Chip, que concentra el procesamiento electrónico para reducir los tiempos de respuesta del vehículo.
Según la marca, la latencia del sistema disminuye de 40 milisegundos a apenas 2 milisegundos, permitiendo una entrega de potencia más rápida y un control más preciso del comportamiento dinámico.
En un vehículo eléctrico, donde el torque aparece de forma inmediata, esta diferencia puede mejorar la sensación de conducción y la conexión entre conductor y automóvil.
Inteligencia artificial para lograr mayor autonomía
La eficiencia energética se ha convertido en una de las principales batallas entre fabricantes de vehículos eléctricos. Una mayor autonomía no depende únicamente de instalar baterías más grandes, sino de utilizar mejor cada kilowatt disponible.
Durante pruebas realizadas alrededor del lago Qinghai, Geely reportó consumos de apenas 8.2 kWh por cada 100 kilómetros, mientras que bajo el ciclo de homologación CLTC puede alcanzar hasta 10.7 kWh/100 km dependiendo de la configuración.
Además, los algoritmos de inteligencia artificial permiten ajustar continuamente la gestión energética, optimizando el funcionamiento del sistema según las condiciones de manejo, temperatura y demanda de potencia.
El desafío del frío: una solución para mercados extremos
Uno de los mayores problemas de los vehículos eléctricos continúa siendo la pérdida de autonomía en temperaturas bajas. Por ello, Geely desarrolló un sistema avanzado de gestión térmica dentro de Thunder.
Cuando la temperatura exterior llega a -18 °C, el sistema puede almacenar energía equivalente a 7 kWh para reducir el consumo destinado a la calefacción del habitáculo.
Según Geely, esta tecnología permite disminuir más de 40% la energía utilizada para mantener una temperatura confortable, ayudando a conservar la autonomía durante condiciones invernales.

Geely Thunder y la nueva competencia tecnológica de China
Durante años, los fabricantes chinos fueron reconocidos principalmente por ofrecer vehículos con una buena relación entre precio y equipamiento. Sin embargo, compañías como Geely, BYD y otras marcas están cambiando esa percepción al invertir en tecnologías propias de ingeniería.
Thunder demuestra esta evolución: China ya no busca competir únicamente por costos, sino también por innovación, eficiencia y desarrollo tecnológico.
Aunque todavía no existe información sobre una posible llegada de esta tecnología a México, este tipo de avances muestran hacia dónde se dirige la próxima generación de vehículos eléctricos que eventualmente podrían llegar al mercado mexicano y latinoamericano.
La próxima revolución eléctrica no estará solamente en la batería
Geely Thunder representa una nueva etapa dentro de la evolución del automóvil eléctrico. La competencia del futuro no estará limitada únicamente a quién fabrica la batería con mayor capacidad, sino a quién logra crear vehículos más ligeros, inteligentes, eficientes y fáciles de producir.
Para mercados como México, donde la llegada de nuevas marcas chinas continúa creciendo, tecnologías como esta muestran que la industria automotriz asiática busca competir no solo con precios atractivos, sino con soluciones capaces de cambiar la forma en que entendemos la movilidad eléctrica.