Samsung SDI adquirirá el 49.99% de participación que todavía pertenece a General Motors en una planta de baterías en Estados Unidos, con lo que el proyecto pasará a estar completamente bajo control de la compañía surcoreana.
El movimiento refleja el ajuste de la industria ante un mercado de vehículos eléctricos que está creciendo más lentamente de lo previsto. La planta tenía contemplado comenzar la producción masiva en 2027, con una capacidad inicial de 27 GWh anuales, pero el avance del proyecto se ha visto afectado por la menor demanda.
Samsung SDI se queda con el control de la planta
Samsung SDI y General Motors modificarán la estructura de su proyecto conjunto de baterías en Estados Unidos. La compañía surcoreana anunció que comprará el 49.99% que actualmente está en manos de GM, convirtiendo la operación en una unidad completamente controlada por Samsung SDI.
La decisión llega en un momento complicado para el mercado de vehículos eléctricos. Cuando ambas empresas anunciaron su asociación, las expectativas de crecimiento eran mucho mayores, pero la demanda de eléctricos ha avanzado a un ritmo inferior al previsto.
La planta originalmente fue diseñada para alcanzar una capacidad de producción de 27 gigavatios-hora al año y comenzar la fabricación en volumen durante 2027. Sin embargo, la construcción ha avanzado más lentamente debido a la debilidad del mercado, en línea con los ajustes que otros fabricantes y proveedores están realizando en Estados Unidos.
Las baterías ya no estarán enfocadas únicamente en autos eléctricos
Con el cambio de propiedad, Samsung SDI utilizará su nueva filial SDI-GM Synergy Cells Holdings para ampliar el uso de las instalaciones. Además de suministrar baterías para vehículos eléctricos, la planta podrá atender aplicaciones de almacenamiento de energía, conocidas como ESS.
Este cambio es importante porque permite aprovechar una infraestructura que fue concebida durante el auge de las inversiones en movilidad eléctrica, pero que ahora enfrenta un mercado menos acelerado.
Samsung SDI también reconoció que tendrá que modificar el plan de inversión original debido a que ahora asumirá el control total de la operación. Por el momento, la empresa todavía no ha definido cuánto invertirá bajo el nuevo esquema ni cómo quedará exactamente el proyecto.

El mercado de eléctricos está obligando a cambiar los planes
La decisión de Samsung SDI y GM es otro ejemplo de cómo la industria automotriz está ajustando sus expectativas alrededor del vehículo eléctrico. En Estados Unidos, varios fabricantes han reducido o retrasado parte de su producción ante una demanda menor a la esperada.
A esto se suma la eliminación del crédito fiscal federal de hasta 7,500 dólares que anteriormente ayudaba a reducir el precio de compra de algunos vehículos eléctricos. Aunque los fabricantes no han abandonado esta tecnología, ahora están intentando adaptar la producción a lo que realmente está demandando el mercado.
GM y Samsung SDI seguirán trabajando juntos
La salida de GM de esta operación no significa el final de su relación con Samsung SDI. Ambas compañías mantienen un acuerdo independiente para desarrollar baterías prismáticas de nueva generación que podrían utilizarse en futuros vehículos eléctricos.
Además, esta tendencia de reconvertir instalaciones tampoco es exclusiva de este proyecto. En marzo, GM y LG Energy Solution anunciaron que transformarían otra planta de baterías para vehículos eléctricos en Tennessee para producir baterías destinadas a sistemas de almacenamiento de energía.
El mensaje para la industria es cada vez más claro: mientras el crecimiento de los eléctricos se modera, las fábricas, baterías y tecnologías desarrolladas para este mercado están buscando nuevos usos. El almacenamiento de energía aparece así como una de las alternativas para mantener aprovechables estas inversiones mientras la demanda de vehículos eléctricos vuelve a tomar fuerza.
